Garrapatas: prevención y riesgos en bosques, senderos y montañas
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Con la llegada del verano, nuestros bosques, montañas y senderos; la naturaleza en general, se llena de una gran variedad de insectos, garrapatas y otros animales que habitan y se desplazan por estos entornos naturales.
Aunque este fenómeno puede resultar fascinante, surge un problema: muchos de estos seres se alimentan de otros organismos vivos. Por ello, permanecen constantemente al acecho, convirtiéndose en una amenaza invisible para las criaturas que encuentran a su paso.
Y es aquí donde entramos nosotros, quienes disfrutamos recorriendo estos hermosos parajes durante la temporada estival, ya sea practicando senderismo, trekking, running, escalada u otras actividades al aire libre. Las garrapatas en bosques, senderos y montañas representan un riesgo que conviene conocer para disfrutar de la naturaleza con seguridad.
Este artículo está especialmente dirigido a todos ustedes. ¡Comencemos!

¿Qué es una garrapata?
Las garrapatas son artrópodos ectoparásitos que pertenecen a la clase Arachnida, al igual que las arañas y los ácaros. Son pequeños organismos de forma ovalada y cuerpo aplanado, con ocho patas en su etapa adulta; se alimentan de la sangre de animales vertebrados, como mamíferos, aves, reptiles e incluso humanos.
Estos parásitos se adhieren a la piel de sus hospedadores utilizando sus mandíbulas y estructuras especiales llamadas quelíceros, y luego se alimentan de su sangre durante varios días. Las garrapatas pueden transmitir enfermedades a sus hospedadores, como la Enfermedad de Lyme, la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y la Babesiosis, entre otras.
Dónde habitan estos arácnidos
Las garrapatas habitan principalmente en zonas con vegetación abundante, especialmente en bosques, praderas, matorrales y áreas de monte bajo, donde permanecen a la espera del paso de animales o personas a los que puedan adherirse. Sin embargo, su presencia no se limita a los entornos naturales más remotos; también pueden encontrarse en espacios periurbanos y urbanos, como parques, jardines, áreas recreativas e incluso terrenos con hierba alta.
Tipos de garrapatas
A continuación, presentamos las especies de garrapatas más comunes en España según los datos publicados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en febrero de 2023.
Conocer las especies más frecuentes y sus características puede ayudarte a identificar mejor los riesgos asociados a las picaduras de garrapatas y a adoptar medidas preventivas adecuadas durante actividades al aire libre, como el senderismo, el trekking o las excursiones en la naturaleza.
Aunque estas son las especies más habituales en España, es posible encontrar otras menos comunes. Además, el aumento de los viajes internacionales, el comercio global y los desplazamientos de animales favorecen la aparición ocasional de especies no autóctonas fuera de sus áreas de distribución habituales.

Ixodes Ricinus / Garrapata Común
Estas garrapatas habitan en microclimas húmedos y son conocidas por transmitir diversos patógenos, incluyendo el virus de Encefalitis y la bacteria que causa la Enfermedad de Lyme.

Hyalomma Marginatum
Esta especie es común en aves migratorias y muestra resistencia a diferentes condiciones de humedad y temperatura. Es responsable de transmitir la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

Ornithodoros Erraticus
Estas garrapatas pueden sobrevivir largos periodos sin alimentarse y también pueden transmitir enfermedades a los seres humanos.

Dermacentor Reticulatus
Estas garrapatas se encuentran en áreas frías. Las larvas se alimentan de roedores, mientras que los adultos se alimentan de grandes mamíferos.

Rhipicephalus sanguineus
Estas garrapatas son comunes en climas cálidos con inviernos suaves y se encuentran con frecuencia en perros.

Prevenir mejor que curar
Cuando te aventuras por senderos o pasas tiempo en áreas montañosas, es importante tomar precauciones para evitar las garrapatas. Aquí te presento algunas medidas que puedes tomar:
1. Viste ropa protectora
Utiliza pantalones largos, prendas de manga larga y calcetines altos para cubrir la mayor parte de la piel. Si planeas transitar por zonas fuera de pista, sin senderos marcados y con abundante vegetación de monte bajo o hierba alta, es recomendable extremar las precauciones, incluso en épocas en las que las lluvias o las nevadas hayan sido escasas.
Se recomienda cubrir bien la parte inferior de los pantalones, ya que es por ahí por donde las garrapatas suelen acceder al cuerpo. Puedes ajustar la goma de los bajos a los tobillos (si el pantalón la incorpora) o utilizar polainas bajas, una excelente opción para aumentar la protección. Si no dispones de ninguna de estas alternativas, aunque resulte poco estético, puedes llevar los calcetines por encima del dobladillo del pantalón para impedir el acceso de estos parásitos.
También es aconsejable utilizar ropa de colores claros, ya que facilita la detección temprana de las garrapatas antes de que lleguen a adherirse a la piel.
2. Aplica repelente de insectos
Utiliza un repelente de insectos que contenga DEET en tu piel expuesta. También puedes rociar tu ropa con repelente que contenga PERMETRINA.
Además, se pueden encontrar Repelentes Ultrasónicos, sin embargo, la evidencia científica disponible hasta la fecha sugiere que su eficacia como método exclusivo de control de plagas es limitada.
3. Realiza inspecciones corporales
Después de pasar tiempo al aire libre, revisa minuciosamente tu cuerpo en busca de garrapatas. Presta especial atención a áreas como el cuero cabelludo, las axilas, la ingle y detrás de las rodillas.
«Es importante revisar cuidadosamente el cuerpo después de estar en áreas propensas a la presencia de garrapatas, ya que una detección temprana y una extracción adecuada pueden reducir el riesgo de infección.»
4. Examinar a las mascotas
Si llevas a tu mascota contigo, asegúrate de revisarla en busca de garrapatas. Las garrapatas pueden adherirse a las mascotas y luego pasar a los humanos.
5. Mantente en los senderos
Procura mantenerte en los senderos y caminos designados, evita el contacto con arbustos altos y hierba espesa donde las garrapatas pueden estar esperando.
6. Lava la ropa y toma duchas
Después de estar al aire libre, lava la ropa inmediatamente y toma una ducha caliente para eliminar las garrapatas que puedan haberse adherido a tu piel.

¿Si me pica una garrapata qué hago?
Si encuentras una garrapata adherida a tu piel, es fundamental retirarla correctamente para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades y posibles complicaciones derivadas de la picadura.
Utiliza pinzas de punta fina
Sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel con unas pinzas de punta fina y tira de ella de forma lenta, firme y constante hacia arriba. Evita realizar movimientos bruscos, giros o torsiones durante la extracción.
No agarres la garrapata con las manos desprotegidas
No la manipules directamente con los dedos. Siempre que sea posible, utiliza pinzas o protege tus manos con guantes o un pañuelo desechable.
Evita aplastar o retorcer la garrapata
No aplastes, rompas ni retuerzas la garrapata mientras la retiras. Tampoco apliques alcohol, aceite, vaselina, calor u otros remedios caseros antes de extraerla, ya que estas prácticas pueden aumentar el riesgo de transmisión de patógenos.
Limpia la zona de la picadura
Después de retirar la garrapata, lava cuidadosamente la zona afectada con agua y jabón o aplica un antiséptico adecuado. A continuación, lávate bien las manos.
¿Qué hago después con la garrapata?
Si es posible, conserva la garrapata en un recipiente hermético, una bolsa bien cerrada o un pequeño frasco con alcohol. Esto puede facilitar su identificación por parte de los profesionales sanitarios en caso de que aparezcan síntomas posteriormente o sea necesaria una evaluación médica.
Cuándo buscar atención médica
Aunque la mayoría de las picaduras de garrapata no provocan complicaciones, es recomendable vigilar la aparición de síntomas durante las semanas posteriores.
Busca atención médica si presentas:
- Fiebre.
- Cansancio o fatiga intensa.
- Dolor muscular o articular.
- Dolor de cabeza persistente.
- Inflamación de ganglios linfáticos.
- Erupciones cutáneas o manchas en la piel.
- Enrojecimiento progresivo alrededor de la picadura.
- Cualquier otro síntoma inusual que aparezca en los días o semanas posteriores.
Un profesional sanitario podrá valorar la situación, identificar posibles enfermedades transmitidas por garrapatas y recomendar el tratamiento más adecuado si fuera necesario.
GUÍA DE ACTUACIÓN ANTE PICADURA DE GARRAPATA
Conclusión
Las garrapatas forman parte de los ecosistemas naturales que recorremos durante nuestras rutas de senderismo. Su presencia no debe ser motivo para dejar de disfrutar de la montaña, pero sí para actuar con responsabilidad y prevención. Una correcta planificación de la ruta, el uso de ropa adecuada, la aplicación de repelentes y la revisión del cuerpo y del equipo al finalizar la actividad son medidas sencillas que reducen considerablemente el riesgo de picaduras.
El senderismo es una actividad que aporta enormes beneficios para la salud física y mental, siempre que se practique con conocimiento y respeto por el entorno. Igual que nos protegemos del sol, del frío o de los accidentes en la montaña, también debemos incorporar la prevención frente a las garrapatas como parte de nuestras rutinas de seguridad. La información y la prudencia son las mejores herramientas para disfrutar de la naturaleza con tranquilidad.
«Recuerda que aunque las garrapatas representen una amenaza, no deben disuadirte de disfrutar de la naturaleza. Simplemente toma las precauciones necesarias y mantente alerta para evitar problemas relacionados con las garrapatas.»
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